5 técnicas de decoración para cerámica después de la cocción y cómo aplicarlas

Platos en cerámica esmaltada

Como el buen alfarero que eres o quieres llegar a ser, seguramente te interesa conocer y aplicar todas las técnicas que haya para decorar tus piezas en cerámica. Y es que hoy en día existen todo tipo de técnicas de decoración para cerámica, desde las más antiguas hasta las que se hacen cuando la arcilla está cruda, es decir, sin cocer. 

El día de hoy, te vamos a enseñar 5 técnicas de decoración que puedes aplicar a tus piezas justo después de haberlas pasado por el horno. Te aseguramos que te encantarán, y sin más preámbulos, ¡llegó la hora de comenzar!

Esmaltado

La primera técnica de decoración que te queremos enseñar hoy es la del esmaltado. Esta técnica es de las más usadas y conocidas en el mundo de la cerámica, pues gracias a todos los avances hoy en día puedes encontrar en el mercado distintos tipos de esmaltes para esmaltar tus objetos a tu gusto.

Sin embargo, debes saber que puede ser un poco difícil de hacer, aunque si practicas mucho podrás dominar las diversas formas de esmaltar cerámica que existen. Como te lo dijimos antes, hoy en día hay varias técnicas para esmaltar tus cerámicas, pero hoy, te vamos a explicar la más simple que es con pinceles. 

No olvides que, si quieres conocer las otras maneras de aplicar esmalte, te invitamos a leer nuestro blog sobre cómo esmaltar cerámica.

Materiales necesarios

  • Esmaltes cerámicos de los colores que tú elijas
  • Pinceles de distintos tamaños y puntas
  • Dos recipientes pequeños (de preferencia de plástico)
  • Mesa o base de madera o metal que se pueda ensuciar
  • Delantal 

Paso a paso

Ahora que sabes que materiales necesitas para esmaltar tu cerámica, te mostraremos la forma más usual de esmaltar piezas con pincel. 

Paso 1: antes de comenzar, ponte tu delantal para que no te ensucies. Igual recuerda que debes tener ropa cómoda que no tengas miedo de manchar. 

Paso 2: usa uno de los recipientes plásticos para poner un poco de agua, en este pondrás los pinceles después de usarlos.

Paso 3: en el otro recipiente plástico,mezcla agua con el esmalte que vas a usar en tu pieza. 

Debes saber que algunos esmaltes vienen completamente listos para usar, mientras que otros sí necesitan ser mezclados con cierta cantidad de agua. Para saber este dato recuerda preguntarle a tu vendedor de esmalte. 

Paso 4: aplica el esmalte sobre tu pieza con tu pincel. Recuerda que siempre debes pintar hacia un mismo sentido para que no queden grumos y se vea completamente liso. 

Puedes hacer figuras o dibujos con pinceles de punta delgada. Pero, recuerda que para eso debes esperar a que la base que aplicaste esté casi seca.

Paso 5: una vez tengas terminada tu pieza, ponla sobre la mesa o repisa firme para que se seque. 

Tomada de Pinterest

Incrustación

La técnica de incrustación consiste en aplicar tierra o materiales como el cuarzo, molido o en piedra, para darle una textura y apariencia distinta a las piezas de barro. 

Esta técnica es muy poco practicada y conocida, también es una de las más complicadas si no la sabes realizar. Pero esto no es un problema, pues aquí te vamos a explicar cómo aplicarla. 

Materiales necesarios

Los materiales que vas a necesitar para aplicar esta técnica a tus piezas son los siguientes.

  • Esmaltes o engobes cerámicos
  • Pinceles
  • Tierra, cuarzo, feldespato o chamote molidos o en piedra. 
  • Mesa o estante de metal o madera 
  • Delantal 
  • Dos esponjas
  • Agua
  • Recipiente plástico
  • Pinzas

Paso a paso

Paso 1: antes de comenzar, ponte tu delantal para que no te ensucies.

Paso 2: justo cuando saques tu pieza del horno, ayudándote de un pincel, aplica esmalte o engobe cerámico a tu objeto del color que prefieras. Recuerda que esto lo debes hacer parejo, es decir, hacia una misma dirección. 

Paso 3: con el esmalte fresco, aplica la tierra o material que escogiste en las partes que quieras de la pieza, puede ser formando un dibujo. Esto lo puedes hacer con un pincel, o en caso de que sean piedras, hazlo con una pinza y asegúrate de que queden muy bien incrustadas. 

Paso 4: una vez hayas hecho el paso anterior, moja una de las esponjas en agua y escúrrela en el recipiente plástico. 

Paso 5: pasa esta esponja húmeda por las paredes de tu pieza, excepto por donde aplicaste la tierra o piedras. Esto te servirá para limpiar tu pieza y resaltar las incrustaciones de los materiales que agregaste antes. 

Ten en cuenta que esto lo debes hacer cuando el esmalte esté casi seco, o podrías dañar la o las capas de esmalte que aplicaste. 

Paso 6: finalmente, frota la esponja seca que te queda por toda la pieza, menos por las partes en donde hiciste las incrustaciones de los materiales. Y debes frotar esta esponja hasta que recuperes el brillo de tu objeto.

Sin embargo, este paso es opcional, ya que si deseas puedes dejar tu pieza al natural y opaca.

Tomada de todocoleccion

Ahumado

La técnica de ahumado se ha utilizado desde muchos años atrás y su principal propósito como decoración es cambiar el color rojizo con el cual sale la pieza luego de cocerla. 

La forma en la que se realiza el ahumado es usando materiales como papel periódico, cascarillas de arroz u otro tipo de combustible durante la cocción de los objetos en barro. Algo que debes saber es que esta técnica es usada tradicionalmente para hacer la cerámica chamba de Colombia. Esto puede parecer un poco difícil, pero aquí te explicamos lo que debes hacer para que tu pieza te quede perfecta.

Materiales necesarios

  • Horno para cerámica
  • Esponja
  • Papel periódico, cascarillas de arroz, aserrín, hojas de mango
  • Estante o mesa de madera 
  • Agua
  • Mesa de madera o metal

Paso a paso

Para que obtengas un buen resultado de ahumado en tus piezas, sigue las siguientes instrucciones detalladamente. 

Paso 1: deja que tu pieza modelada se seque antes de meterla al horno. 

Paso 2: mete al horno el combustible que vayas a usar para cambiar el color de tu pieza. 

Antes de continuar te queremos aclarar que si quieres que tu objeto salga de un color marrón debes de meter las hojas de a poco, esto es posible si tienes un horno casero en el cual puedes ubicar el papel debajo y prenderle fuego.

En caso de que tu horno sea eléctrico, lo que debes hacer es meter la cantidad de papel que consideres necesaria para darle el color que quieres a tu pieza. Pero, ¿cómo se puede saber la cantidad que debo meter? Ya te lo explicamos. 

Si lo que quieres es un color marrón o caramelo, mete por lo menos de 3 a 4 arrumes de papel, hojas de mango, aserrín o lo que quieras echarle. Por otro lado, si deseas que tu pieza quede totalmente negra como la cerámica chamba, debes agregar de 5 a 6 arrumes de cascarilla de arroz, aserrín o lo que prefieras. 

Y debes de estar preguntándote ¿cómo que arrumes? ¿qué tan grandes deben ser estos? Bueno, en realidad no es muy complicado, cuando te decimos “arrumes”, nos referimos a montones de estos materiales y, el tamaño por cada uno de ellos debe ser como dos pelotas de fútbol.

Recuerda que esto lo haces si tienes un horno eléctrico o a gas, en caso de que sea horno casero puedes meter la misma cantidad justo debajo de la pieza cada que veas que el combustible se va quemando y acabando. 

Paso 3: luego mete tu pieza en el horno, la temperatura a la cual debes exponerla debe ser como mínimo los 900 °C. 

Sin embargo, no olvides preguntar la temperatura máxima para tu arcilla a tu proveedor, pues si la superas puedes llegar romper o quemar tu pieza y dañar por completo todo el proceso que llevas hasta ahora.

Paso 4: cuando tu pieza esté lista, deja que se enfríe dentro del horno. 

Paso 5: si ya está fría, sácala del horno y notarás como ya tiene el color que querías desde el principio.

Paso 6: para este punto tu pieza ya estará completamente seca, por lo que lo siguiente que debes hacer es lavarla con una esponja y abundante agua para quitarle los restos de hollín. 

Y como aquí no te dejamos con dudas, te aclaremos brevemente qué es el hollín. Este es una sustancia grasosa que queda adherida a las piezas luego de su quema con combustibles como las hojas y el papel que utilizarás en esta técnica si decides realizarla. 

Paso 7: para terminar, deja que tu pieza se seque al aire libre sobre tu mesa, en tu taller de cerámica.

Olla cerámica chamba

Lijado

El lijado es una técnica de decoración para cerámica que no es muy conocida, pero que les da un efecto único a las piezas de arcilla. 

Esta técnica consiste en lijar la pieza luego de su cocción para causar un efecto de desgaste en sus paredes externas o, por el contrario, hacer que estas sean más finas y suaves. 

Sí, sí, lo sabemos, puede que suene raro y estarás pensando que esto se verá feo en los objetos, pero te aseguramos que no es así, es un toque artístico distinto. 

Materiales necesarios

La técnica de lijado es tan sencilla que solo necesitarás los siguientes 5 materiales.

  • Mesa de madera o metal 
  • Lija número 150 o superior (esta la puedes conseguir en cualquier ferretería cercana y por un precio asequible)
  • Pincel de punta suave
  • Agua
  • Esponja 

Paso a paso

Como te lo explicamos antes, la técnica de lijado le puede dar dos efectos a tus piezas, así que te vamos a explicar los procesos para cada uno de ellos.

Comencemos con el más simple, dar un efecto más suave y fino a la pieza

Paso 1: corta un pedazo de la lija, del tamaño con el que te sientas a gusto para trabajar.

Paso 2: con tu pieza seca, comienza a rozar la lija contra todo tu objeto. Al hacer esto debes aplicar un poco de fuerza. 

Si tu pieza tiene pedazos que deben ir sobresalidos, como, por ejemplo, en el caso de un animal, sus ojos o nariz, te recomendamos que la lija la pases solo por donde debe ir liso y no sobre estos detalles o podrías dañarlos. 

Otra cosa que debes tener en cuenta para saber si estás lijando correctamente tu pieza, es tocarla con la yema de tus dedos y sentir cómo esta va quedando más lisa y suave, y de esta misma manera, identificar los pedazos en donde hace falta lijar.

Paso 3: a medida que vayas lijando ayúdate con el pincel seco de punta suave para ir quitando el polvo que va quedando.

Paso 4: continúa lijando hasta que sientas que ya toda tu pieza tiene la misma textura.

Ten en cuenta que no debes lijar demasiado, pues las paredes de tu pieza pueden quedar muy delgadas y leves por lo que se pueden romper muy fácilmente con solo caer de lado sobre una almohada.

Tomada de YouTube por Diana Mano Art

Paso 5: cuando hayas terminado de lijar y quitar el polvo de tu pieza, moja tu esponja en agua y escúrrela y luego pásala por toda tu pieza. 

Paso 6: deja que tu pieza se seque y listo. Ya puedes dejarla de su color natural o pintarla como más te guste. Sencillo, ¿no?

Ahora, te explicamos el paso a paso para darle el efecto de desgaste a tu pieza con la técnica de lijado. 

Antes de comenzar, debes saber que para hacer esta técnica es necesario que tu pieza tenga paredes muy gruesas y que este tipo de objetos sean usados únicamente como decoración.

Paso 1: corta un pedazo de lija del tamaño que te quede fácil de manejar.

Paso 2: comienza a lijar solo por ciertas partes de la pieza. Asegúrate de que estos pedazos queden más hundidos en comparación con las paredes del objeto y pueden quedar muy separados o no mucho los unos de los otros. Así que hazlos como más te guste. 

Paso 3: con ayuda de tu pincel seco de punta suave, ve quitando el polvo que va saliendo mientras lijas. 

Paso 4: continúa lijando los espacios hundidos hasta que se vea una diferencia grande entre las paredes iniciales y las partes lijadas. 

Recuerda que las partes lijadas deben quedar hundidas y divididas por una línea delgada del grosor inicial de la figura, así que no te asustes en lijar hasta que los espacios hundidos queden con el grosor de una taza de cerámica. 

Paso 5: ahora, moja tu esponja y escúrrela. Luego pásala por toda tu pieza para ver cómo va quedando.

Paso 6: deja secar tu pieza sobre tu mesa al aire libre, pero no directamente al sol y si quieres, puedes pintarla. 

Si decides pintarla, te aconsejamos que utilices colores como café, negro, blanco, amarillo oscuro para ayudar a resaltar el efecto de desgaste o aparentar como si fuera antigua. 

Y, antes de mostrarte el resultado, queremos contarte una de las ventajas de esta técnica, esta es que la puedes hacer después o antes de la quema. Te recomendamos que intentes de ambas maneras y practiques la que más se te facilite. 

Eso sí, si lo vas a hacer antes de la quema, asegúrate de que tu pieza se encuentre en estado de cuero, es decir, que esté a punto de secarse pero que se siga sintiendo solo un poco húmeda al tocarla.  

En la siguiente imagen te mostramos el resultado de esta técnica, como podrás ver justo en el medio se ven una especie de grietas que se pueden lograr de dos maneras, la primera, usando un esmalte craquelado, y la segunda, dejando un poco de polvo que suelta la arcilla al ser lijada y que, al pintarse además de dejar un efecto similar a este, deja una textura diferente en tu pieza.

Sin embargo, si quieres lograr este efecto idéntico, te recomendamos que uses esmaltes craquelados. Lo único que debes hacer es aplicar tu esmalte y tan pronto termines, comienza a soplar con una pistola de aire caliente la parte de la pieza que quieras con este efecto. Después de unos cuantos segundo verás como la pintura se empieza a abrir y a dejar este craquelado.

Tomada de Gallery Heinzel

Reservado

La técnica de reservado es una de las maneras menos conocidas para decorar los objetos en cerámica, y, por esto mismo, muy pocos ceramistas la practican. 

El reservado es muy curioso pues su principal propósito es cambiar el color de la arcilla durante la cocción o después de ella, pero, al mismo tiempo, se pretende dejar ciertas partes del color natural de la arcilla. Y ¿cómo se hace esto? Ya te lo contamos. 

Materiales necesarios

Para hacer esta técnica de decoración necesitas lo siguiente:

  • Horno para cerámica
  • Barbotina líquida
  • Papel periódico, cascarillas de arroz, aserrín, hojas de mango
  • Pinceles
  • Esmaltes
  • Cinta adhesiva del grosor que quieras
  • Esponja
  • Agua

Paso a paso

Ahora te vamos a explicar las dos maneras en las que puedes aplicar esta técnica a tus piezas de cerámica. Comenzamos con la más demorada y con la cual la puedes realizar durante la cocción

Paso 1: para empezar, cuando tu pieza esté lista para meterla al horno y cocerla, aplica barbotina líquida ayudándote de un pincel con el que puedas aplicarla formando patrones de figuras o lo que tu imaginación te lleve a hacer. 

Ten en cuenta que estos dibujos que hagas quedarán marcados al final de todo el proceso. 

Paso 2: ahora, mete a tu horno el combustible, es decir, las cascarillas o papel periódico que vas a usar para ahumar tu pieza. 

Sigue los mismos pasos que te indicamos en la técnica de ahumado, en la parte de arriba de este blog. 

Paso 3: cuando hayas terminado con la cocción de tu pieza, deja que se enfríe por completo dentro del horno, pues si la sacas caliente se puede quebrar. 

Paso 4: una vez que tu objeto esté frío, sácalo del horno.

Paso 5: a continuación, lava tu pieza con abundante agua y con una esponja. Verás como la barbotina que aplicaste antes de la cocción sobre tu pieza se va cayendo. Además, con este paso también quitas los restos de grasa que hayan quedado sobre las paredes de tu objeto. 

Paso 6: finalmente, ponla a secar sobre tu mesa al aire libre, pero no muy expuesta al sol. Como resultado tendrás una pieza ahumada de color café, caramelo o negra con pedazos del color inicial de tu arcilla. 

Y, por último, te vamos a explicar el paso a paso para que hagas la técnica de manera más sencilla, justo después de la cocción de tu pieza usando esmaltes y cinta adhesiva. 

Paso 1: cuando la pieza esté cocida, pega tiras de cinta adhesiva en las paredes. Asegúrate de formar el patrón que deseas para que al final estas líneas se destaquen como el diseño decorativo de tu objeto. 

Un consejo que te damos es que el último pedazo de cinta adhesiva que pegues lo lleves por debajo de la pieza para que despegarla al final sea mucho más sencillo. 

Paso 2: una vez tengas pegada la cinta de la forma que quieres, llegó la hora de pintar tu pieza, para esto ayúdate con un pincel y recuerda que debes pintar de manera pareja, es decir, en un mismo sentido. 

Elige el o los colores de esmalte que quieras para pintar tu pieza. Una idea que te damos, es que, gracias a las líneas de la cinta, puedes pintar cada espacio de un color distinto o de dos colores diferentes intercalados. ¡No limites tu imaginación!

Paso 3: deja que la pieza se seque muy bien, esto puede tardar horas. Es importante que sepas que la debes poner a secar en la sombra, pero al aire libre en un lugar fresco. 

Paso 4: con tu pieza seca, comienza a quitar los pedazos de cinta desde el trozo que pegaste por la base o parte de abajo de la pieza.

Si quieres, puedes aplicar esmalte transparente en todo el objeto para que quede suave y liso. Esto hazlo con otro pincel.

Justo en ese momento, verás como quedan las líneas marcadas del color natural de tu arcilla. Sin duda alguna amarás el resultado final. 

Tomada de Marphil

Y con este tutorial terminamos el blog de hoy sobre las técnicas de decoración para arcilla después de ser cocida. Esperamos que te haya gustado y que hayas entendido a la perfección cómo aplicar cada una de estas técnicas. 

Antes de irnos, si estás interesado en conocer otro tipo de técnicas de decoración para cerámica, aquí te dejamos algunas opciones que sabemos te pueden gustar.

Te invitamos a que te animes a practicar una de las técnicas que más te haya gustado hoy. No te desanimes si de pronto la primera vez que las hagas no te salen a la perfección, pues como todo proceso, necesitas de mucha práctica y paciencia.  

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